Tal como destaca el informe citado, el derrumbe social fue el efecto del shock devaluatorio que tuvo lugar especialmente a partir de abril del año pasado. el dólar prácticamente duplicó su valor en moneda local con impacto inmediato en los precios de gran relevancia. Este proceso no sólo beneficio particularmente al núcleo más concentrado del sector exportador, sino que además impactó con mayor énfasis en los sectores sociales más vulnerables. Lo señalado “se expresa en el aumento superlativo que han tenido las canastas básicas total y de alimentos, con respecto al resto de los bienes y servicios de la economía. “Así, la canasta básica total aumentó un 60,9% mientras la alimentaria lo hizo en un 64,2%”, frente a una suba en el índice general de precios del 54,1 por ciento interanual para el mes de marzo de este año (último mes del trimestre en análisis).

De ninguna manera, estas consecuencias pueden considerarse ajenas a una política que hizo de la caída del salario real y la transferencia de ingresos al sector agroexportador su principal objetivo, supuestamente para “mejorar la competitividad e integrarnos al mundo”. Los resultados están a la vista.