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Revocan el archivo parcial del vacunatorio VIP y ordenan reabrir el caso para continuar con la investigación

Se hizo así lugar a la apelación de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas. Lo seguirá investigando la jueza María Eugenia Capuchetti.

Después de la imputación por la fiesta de cumpleaños de Fabiola Yañez en plena cuarentena, el Gobierno recibió este lunes otra mala noticia por parte de la justicia federal. La Sala I de la Cámara Federal porteña revocó la decisión de la jueza María Eugenia Capuchetti de archivar parcialmente el caso conocido como Vacunatorio VIP. De esta manera, se hizo lugar a la presentación de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA), que había apelado la medida y se pidió “no tomar decisiones apresuradas e imperfectas“.

Los jueces Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Mariano Llorens firmaron la resolución, que ordenó reabrir el caso y continuar con la investigación donde había un listado de 65 personas que se habían vacunado, según la PIA, de manera irregular a comienzos de este año.

Al analizar la situación, señalaron que la apelación de la PIA se centra en la posible discrecionalidad en la aplicación de un conjunto de vacunas. “Este es el aspecto al que la resolución, como bien destaca el recurrente, no da respuesta. ¿Por qué ellos, y no otros de entre los millones de ciudadanos del país en igual condiciones, fueron los beneficiarios de esa vacunación simultánea?”, señalaron.

Profundizando en este aspecto, indicaron que seguramente “todos tendremos en mente a alguien que por edad o por alguna otra condición pudo haber sido favorecido en esa simultaneidad. Más a ninguno de ellos les llegó la invitación”.

Bajo ese mismo criterio, y considerando la apelación de la PIA -a cargo de Sergio Rodríguez-, la Cámara Federal porteña pidió que se indague qué personas fueron vacunadas según los estándares impuestos por el Plan de Vacunación y “quiénes se adelantaron por algún beneficio que les fue singular. Sobre estos últimos deberá enfocarse la investigación”.

Los camaristas también pidieron que también se investigue a quienes recibieron las vacunas: “como señaló la PIA, es posible leer allí una eventual participación que reclama ser despejada. Máxime cuando se desconoce, además, en qué carácter fueron vacunados, si esa cualidad fue real o asignada al sólo efecto de burlar los requisitos del sistema de vacunación implementado y, en este caso, si esa ficción fue así declarada por el beneficiario o por quien tenía la labor de carga de los datos oficiales”.

El escándalo del Vacunatorio VIP tuvo como primer impacto la renuncia de Ginés González García frente al Ministerio de Salud. El presidente Alberto Fernández intentó minimizar el caso refiriéndose a los beneficiados como personas que “se saltearon su lugar en la cola” y por eso entendió que “no había delito”. La Cámara Federal porteña no está de acuerdo.

Cuando resolvió ordenar un archivo parcial, la jueza María Eugenia Capuchetti había señalado que entre los grupos que componen los “prioritarios” (mayores de 60 años, personal de salud, personal estratégicos y personas de 18 a 59 con enfermedades previas) “no existía ni existe un orden normativo de prelación, ya que el ministerio de Salud expresamente estableció que era posible vacunar a estos grupos de manera simultánea“.

El argumento central utilizado entonces, es que las personas cuya vacunación estaba bajo la lupa “se encontraban dentro de algunos de los grupos que componen la población prioritaria, y si bien hubo un “trato diferencial, verdaderamente diferente” para esas personas, dicha acción no constituía un delito. Una actitud que podía ser repudiada ética y moralmente, pero a la que no le cabía una figura penal.

Los integrantes de la Cámara Federal porteña lo ven distinto: “En los casos que conforman el objeto de esta causa esa discrecionalidad anónima trasmutó en una discrecionalidad nominada. En lo que aquí interesa, sólo 65 nombres fueron los beneficiarios de esa simultaneidad a la que alude la resolución 2883/20“, sostuvieron.

Aunque los vacunados sostienen que no cometieron ningún delito porque su acción no está tipificado en el Código Penal sino que se sólo puede discutirse en el plano de las normativas del Ejecutivo para el plan de vacunación, los camaristas señalaron que ese planteo “conduce este conflicto a las arenas de la ética”.

La cuestión ética tiene su cuota, continuaron en su resolución, porque “los responsables de tomar decisiones deben poder defender sus decisiones apelando a razones que, incluso quienes no estén de acuerdo, puedan considerar razonables y no arbitrarias o egoístas. En este tiempo de decisiones políticas, de determinar grupos y prioridades, es donde se debate la ética”.

Por ese motivo, comprendieron que la situación ética alegada por la jueza Capuchetti “no permite descartar que sea producto de una conducta ilícita, que -por otro lado-siempre es antiética”. Para los jueces “el mero juzgamiento ético es superado por otro, propio de este ámbito penal. Ese examen, cercenado de modo anticipado, es el que corresponde efectuar encarando un análisis que sea completo e integral”.

Para la Cámara, sólo cuando se clarifiquen de “forma completa los diversos hechos, cada uno en su propia dimensión y al mismo tiempo todos integrados bajo una mirada común, es que se estará en condiciones de poder definirlos jurídicamente”.

Recién en ese momento, entendieron los jueces, “corresponderá a la jueza conciliar, a la luz de todo el orden normativo, la tipicidad o no de las diversas conductas investigadas -las de unos disponiendo de las vacunas, las de otros recibiendo sus beneficios- en la medida en que hayan estado por fuera del amparo legal”.

En consecuencia, “hasta entonces, cualquier evaluación será apresurada y, por tanto, imperfecta”.

La lista que deberá volver a investigarse incluye entre los 70 a Hugo Moyano, su esposa y uno de sus hijos de 20 años; Carlos Zannini y su esposa; Daniel Scioli y Eduardo Duhalde y su esposa. Entre los que fueron vacunados en el Ministerio que entonces conducía Ginés González García, se encontraban Seza Manukian, Horacio Verbitsky, Lourdes Noya Aldrey, Matilde Noya Aldrey, Dolores Noya Aldrey, Felix Eulogio Guille, Florencio Aldrey, Jorge Taiana, Salomón Schachter y Eduardo Valdes.

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