Musk, que fundó SpaceX en 2002, tiene la vista puesta en financiar la llegada del hombre a Marte para así estar más cerca de su objetivo final: conseguir que las personas puedan vivir en otros planetas. La llegada de los astronautas Douglas Hurley y Robert Behnken a la EEI forma parte de los vuelos de pruebas con el que certificarán la capacidad de realizar vuelos espaciales de SpaceX. La NASA, por su parte, quiere usar este modelo del programa de vuelos comerciales para alcanzar de nuevo la Luna y volver a poner el pie sobre su superficie, así como para llegar en un futuro a Marte.